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sábado, 4 de junio de 2011

Historias de la puta mili

Historia. Somos el cúmulo de infinidad de sucesos a lo largo de la historia, que nos han conformado, que nos han hecho escoger una dirección u otra. Pero, ahora, soy consciente de que aquellos que la escriben, faltan a menudo a la verdad, provocando esas afinidades buscadas, construyendo un mundo a su medida a base de falacias. Y yo me pregunto, ¿quienes somos? Un invento, quizá, de aquellos que como hoy nuestros historiadores de la Real Academia de la Historia, se han sacado de un chistera. En un apto de predigistación, el conejo se convierte en paloma, el ratón en amapola. ¿Qué somos? Marionetas. Si. Estoy segura de que es la mejor definición, entre multitud de términos, de palabras, es esta. Muñecos sin vida, sin fuerza, dirigidos por esas mentes obtusas que nos engañan con caramelos de colores; que nos hacen buenos, malos, ganadores o perdedores a su antojo, obviando el dolor y el sufrimiento de los que por desgracia lo vivieron en sus propias carnes. Apelo en estas líneas al pobre Nerón, tachado de loco y demente, lo eximo de esa culpabilidad de acabar con el Imperio. Me enervo al pensar, en esos locos bajitos que han sido maltratados tan injustamente a lo largo del tiempo: pobres de ellos, Napoleón, Hitler. Ambos ellos tratados injustamente, visionarios de futuro que sólo pretendían la unificación de una Europa libre. Son tantos, todos, los que ha maltratado la historia, son tantas las líneas inútiles que pueblan nuestros libros, que yo me pregunto ¿para qué sirve?, ¿qué ganamos con todo ello?, si al final, siempre tendremos que cuestionarnos que hay de cierto en todo ello.

lunes, 7 de marzo de 2011

Día Internacional de la Mujer...y del Hombre

Mañana, como ya sabréis, se celebra el día de la Mujer Trabajadora, y no podía dejar pasar esta fecha sin hacer alusión a ella, y como soy la única representante femenina de este blog he pensado que quién mejor que yo para reivindicar, una vez más, un derecho. Un derecho, que no es otro, que el poder elegir, el poder decidir sobre nosotras sin ningún intermediario, el poder tener acceso a la cultura y a la educación, al reconocimiento de nuestros méritos, de nuestro trabajo dentro y fuera del hogar. Pero sobre todo, tenemos derecho a que se nos respete, a que se nos trate con tolerancia y comprensión. Hemos recorrido un gran camino desde que Lisístrata, en la antigua Grecia, iniciara una huelga sexual para que sus hombres desistieran de seguir guerreando, o de aquellas mujeres que convocaron las primeras huelgas durante la Revolución Industrial, o de las francesas que salieron a la calle reivindicando el sufragio universal. Si, ha pasado demasiado tiempo, y a pesar de ello, seguimos luchando, seguimos gritando que queremos lo que es nuestro. Quizá, durante todo este periplo no ha quedado lo suficientemente claro lo que queremos. Quizá, el problema es la falta de entendimiento, que no sabemos explicar con claridad cuales son nuestros objetivos, nuestras ansias, nuestros deseos y anhelos. Quiero pensar que es esto o algo parecido, por que sino no alcanzo a comprender la dificultad para que la sociedad no alcance a entendernos. Y fijaros bien que digo sociedad, y no me refiero en ningún caso a los hombres. Por que sé que muchos de vosotros sois fieles a nuestra causa, como también sé que tenemos al enemigo en casa, que hay mujeres que siguen pensando que el patriarcado es la única forma de vida válida, que claman al cielo cuando ven como sus congéneres salen a la calle enarbolando banderas de libertad. Por que al fin, eso es lo único que se busca tras esta guerra: libertad, igualdad, y que todos y que cada uno escojan bajo su buen juicio lo que quieran hacer con sus vidas. No quiero convertir estas palabras en piedras arrojadizas contra el otro bando, por que yo, jamás los he visto como contrincantes, ni como enemigos a los que haya que combatir. Supongo que miro al prójimo como me gusta que me vean a mi, con mis errores, con mis fallos y con esas escasas virtudes que son el compendio de cada uno de nosotros. Os miro a todos y pienso en mañana, en ese 8 de marzo, que se ha convertido en nuestra seña de identidad, y por más que miro y pienso sigue sin gustarme esa idea, por eso debo de ser de las pocas mujeres que no lo celebraran. No puedo. No puedo marcar en el calendario una fecha que sólo me transmite tristeza y dolor, que me recuerda a todas las víctimas que hay cada día, que hay cada mes en cualquier parte del mundo. No quiero celebrar el Día de La Mujer, mientras haya muertes, violaciones y discriminación. No debo. Sin embargo, seguiré luchando desde esta esquinita del mundo, y si el año que viene termina la lucha, ahí estaré para celebrarlo.

lunes, 28 de febrero de 2011

De estupideces y probabilidades



La estupidez humana alcanza, en estos días, límites insospechados, y la probabilidad de que en algún momento esto mejore es tan lejana como que mañana lluevan billetes de cien euros. Seguramente ya estéis al corriente de esta normativa que entrará en vigor a partir del 7 de Marzo del presente, y que no tiene otra finalidad que ahorrar combustible, ante la amenaza de que oriente próximo nos corte el suministro. Dicen nuestros inestimables representantes que con esta medida pueden ahorrarse hasta medio millón de euros mensuales, y yo me pregunto, ¿quién se los ahorra? Porque que yo sepa, y si me equivoco, que alguien me corrija, todo en esta España nuestra se sufraga con el dinerito contante y sonante que amablemete le donamos a Hacienda y que no tan amablamente le enviamos a través de esos impuestos que democráticamente alguien decidió que teníamos que pagar. Sin embargo, no sé porque me temo que detrás de esto hay algo que no nos han contado, y no me refiero a la inminente subida, otra vez, y ya no sé cuántas van, de los carburantes. No. Aquí como de costumbre hay algo que huele mal, y nos tocará recoger la mierda a los mismos de siempre.

martes, 22 de febrero de 2011

El Alfarero



El tiempo. 

Hace millones de años, aquí no había montaña alguna. No existía un valle custodiado por este inexpugnable acantilado. No se agolpaban rocas de cantos redondeados aquí donde pisamos.
Hace millones de años, la tierra, esta tierra, era la misma que es hoy, no me cabe duda. Pero quizá, hubo un instante, mucho, mucho tiempo atrás, en el cual, una primera gota de agua sobre el piso árido, discurrió, pudiendo ir con igual probabilidad hacia cualquiera de los cuatro puntos cardinales, hacia donde hoy ves que se dirige este enorme río.

Es posible que hoy pienses que solo son importantes las grandes decisiones, decisiones que te enriquecen o te destruyen en un segundo. Sin embargo, hijo mío, igual que una pequeña gota de agua dejada al azar crea un río, cualquier pequeña cosa en tu vida cotidiana, engrandecida por el paso del tiempo, puede decidir que seas norte, sur, este, oeste...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Volviendo a casa, un día más.

Camina, exhausto, de vuelta a su casa. Como un autómata, gira calle tras calle y esquiva a la gente. La noche fue larga, poco sueño, mucho trabajo, varios cafés... la tormenta golpeando los cristales.
Mientras estas ideas cruzan su cabeza, nota que desde hace rato no es consciente de sus movimientos. Su mente, a la espera de un descanso que no llega, parece haber parado las máquinas y dejado en funcionamiento solo lo esencial.
Nuestro incauto ojeroso, en un acto de desdén, cabeza gacha y manos en el bolsillo de la gabardina, decide encomendarse a tres millones de años de evolución y continuar su camino casi dormitando.

Solo necesita descansar, llegar y apagar las máquinas, por suerte, es fin de semana. Pero antes, solo una cosa, entre tanto trabajo, esfuerzo y voluntad, entre las espinas una rosa. El viajero se ve a sí mismo lleno de rasguños, con sus ropas hechas jirones, falto de fuerzas. Camina entre las zarzas y se pincha, tropieza con piedras que lo derriban, pero siempre se levanta y nunca flaquea su voluntad. Día tras día camina descalzo sobre clavos ardiendo y aún así se considera el único hombre afortunado. Siempre da lo máximo y vuelve exhausto a casa, deseando tomar una pequeña siesta, pero antes, solo una cosa, lo que hace que todo merezca la pena, antes quiere verte sonreír. Sí, a ti. Quiere ver tu sonrisa, acariciarte y rozar tus labios con los suyos. Quiere ver esa sonrisa que le transmite serenidad, fuerza, valor. Esa sonrisa que hace que su pecho dé un brinco cada vez que cierra los ojos y se la imagina.

Entre cavilaciones, continúa nuestro viajero su camino diario de vuelta a casa. Esboza una sonrisa, aprieta el paso... su encantadora rutina diaria.

martes, 9 de noviembre de 2010

ASESINOS

Durante la Segunda Guerra Mundial, como ya sabemos todos, se perpetraron crímenes de todo tipo. Siempre me llamó la atención, lo cruel que puede llegar a ser el hombre amparándose en la orden de un superior, pero lo que realmente me aturde son los experimentos que se llevaron a cabo. Hace poco oí hablar de uno que me chocó. A un recién nacido lo operaron de tal forma que no conciliaba el sueño y tampoco dejaba de llorar. Lo encerraron en una habitación con una mujer a la que le habían arrebatado sus hijos. Al cabo de un rato, la mujer se apiadó de aquel bebé y lo arropó entre sus brazos; lo acunó, le cantó, le dio de mamar y luego lo limpió. A pesar de todo lo que hacía la criatura no dejaba de llorar. Al cabo de tres días, la mujer enloqueció, y aplastó la cabeza de aquel bebé contra una pared. Cuando la sacaron de allí, y le preguntaron porque lo había hecho, ella sólo respondió que no podía soportar más aquel llanto.

La desesperación, la impotencia, el propio instinto de supervivencia nos convierte a todos en potenciales asesinos. Quisiera pensar que la noticia que salió en todas las televisiones nacionales, la de una mujer que ocultó su embarazó y luego acabó con la vida de su bebé, se debe a todo esto.

Me aterra pensar que sólo lo ha hecho por puro egoísmo.

jueves, 27 de mayo de 2010

DUDA EXISTENCIAL



Después de revisar la metereología para los próximos días, que por cierto anuncia una gran mejoría, de repente me asaltó una duda.
¿Debería armarme con chanclas y toalla y tomar el bastión en el que se ha convertido la playa?, o por el contrario, ¿Debería quedarme en casita, apoltronada en el sofá, disfrutando del mundial?
En un principio lo tenía claro. Después de todo lo que ha llovido este año, una buena ración de sol aderezada con unas cañitas frías en una terraza, era la opción más adecuada. Pero luego, mi conciencia, que es una rayante, empezó a susurrarme: Mira que si este año España pasa de cuartos, y tú te lo pierdes!
Necesito ayuda. Por favor, que alguien decida por mi en esta cruel disyuntiva!!!!!.......:)

miércoles, 28 de abril de 2010

Emociones Contagiosas


Hace unos días, un colega bloguero y una servidora, discutiamos sobre la posibilidad, de que ciertos estados de ánimo se contagien. Y por casualidad, como pasan todas las cosas buenas de esta vida, di con un blog llamado "Inteligencia Emocional"; en él, entre otros, escribe Elsa Punset, menos conocida que su padre pero no por ello menos capacitada. Hoy, en su blog, reflexionaba sobre algo curioso que le había sucedido en la feria del libro, que cada año transcurre durante la festividad de Sant Jordi. De caseta en caseta, y entre firma y firma, relata en su post, encontró tal cantidad de caracteres distintos entre los escritores, que como ella estampaban dedicatorias en sus últimas novelas, como libros expuestos. Parece algo obvio que todos tengamos un caracter distinto, pero, ¿ y nuestras emociones?, son intrínsicas como nuestro caracter, o por el contrario, las tomamos prestadas de quienes nos rodean. Elsa está convencida, y yo quiero estarlo, de que podemos contagiar nuestro estado de ánimo; y me siento esperanzada, a pesar de que, la tristeza, la melancolía y la desidia van en el mismo paquete. Por eso, desde esta esquinita del mundo os lanzo una gran sonrisa, ¡a ver a cuántos contagio!

jueves, 25 de febrero de 2010

Lectura en el baño.

Eres de los que leen en el baño? quizá prefieras reservar el placer de leer para momentos menos íntimos...

Pues escribo este post para alavar la lectura en el baño!! pero no me refiero a coger el libro que normalmente lees en cama antes de dormir y ponerlo al lado del water, no. Me refiero a perlas de autores minimalistas que nos van dejando lectura en las puertas de los baños públicos.

Resulta divertido el silogismo que se extrae de recibir la misma información a través del sentido de la vista y el olfato, es sin duda una combinación ganadora, una pequeña y divertida porción de infierno.


viernes, 22 de enero de 2010

Cerrando los ojos una vez más.





Imagínate que estás cruzando la calle y ves un coche venir hacia ti a toda velocidad, si no haces un esfuerzo para correr y apartarte te atropella seguro, pero en vez de hacer esto, decides cerrar los ojos y a ver qué pasa.
¿Parece esta una actitud racional?

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